“LIBROS CONTABLES EN EL PERU”

       ¿Cuáles son los principales Libros contables que tienen obligación de llevar las empresas en nuestro País?

 

  • Libros Contables obligatorios:
    • Libro diario
    • Libro de inventarios y Cuentas anuales
  • Libros Mercantiles obligatorios:
    • Libro o libros de actas
    • Libro registro de socios
  • Libros Fiscales obligatorios:
    • Libros de IVA (si corresponde)

       ¿Quién controla los libros contables en el Perú?

EL CONGRESO DE LA REPUBLICA. 

 

       ¿Cuáles son los principales tributos que pagan los contribuyentes en el Perú?

1. Impuesto a la Renta
2. Impuesto General a las Ventas 
3. Impuesto a las Transacciones Financieras
 4. Impuesto Temporal a los Activos Netos 








  BIOGRAFIA DE JACK KILBY

 Jack St. Clair Kilby, conocido como Jack Kilby, nació en Jefferson City (Missouri) el 8 de noviembre de 1923, hijo de Hubert Kilby, ingeniero eléctrico, que explotaba en Great Bend (Kansas) una pequeña compañía eléctrica dando servicio a clientes dispersos por el medio rural en el oeste de Kansas. En abril de 1938 una tormenta de hielo tumbó la mayoría de los postes que soportaban las líneas eléctrica y telefónica y el padre de Jack tuvo que recurrir a los radioaficionados para comunicarse con las zonas que habían quedado sin servicio. Fue cuando el adolescente Kilby quedó fascinado con la radio, despertando su interés por la electrónica y haciéndose radioaficionado con el indicativo W9GTY.

 
Las matemáticas no eran su fuerte en el colegio y falló por tres puntos el examen de matemáticas en las pruebas de acceso al Instituto Tecnológico de Massachusetts. Se matriculó entonces en la Universidad de Illinois de Urbana-Champaign en 1940.
 
Durante la II Guerra Mundial, Kilby fue llamado a filas como operador de radio en el noroeste de la India dentro el Cuerpo de Transmisiones del Ejército estadounidense y más tarde en la Oficina de Servicios Estratégicos.
 
En 1946 retomó sus estudios universitarios acogiéndose a la financiación proporcionada a los soldados desmovilizados y en 1947, un año antes de que los Laboratorios Bell anunciasen el descubrimiento del transistor, se graduó en ingeniería eléctrica en la Universidad de Illinois. En ese mismo año fue contratado por Centralab, una filial de Globe-Union, Inc., en Milwaukee (Wisconsin) para trabajar en la producción de circuitos para radio, televisión, baterías y audífonos, lo que le permitió patentar doce inventos entre los 60.000 registrados anualmente en la Oficina de Patentes estadounidense. En 1948 se casó con Barbara Annegers. Y, asistiendo a las clases nocturnas, en 1950 se graduó de nuevo en ingeniería eléctrica pero esta vez por la Universidad de Wisconsin.
 
En abril de 1952 Kilby asistió a una conferencia en Nueva York donde los Laboratorios Bell presentaron el transistor, la tecnología de los semiconductores que iba a sustituir las válvulas electrónicas. Kilby, acostumbrado a trabajar con los componentes miniaturizados de los audífonos, reconoció su oportunidad para subirse al tren de una tecnología del futuro. Y en 1958 comenzó a trabajar como ingeniero proyectista senior para Texas Instruments en el edificio todavía en construcción de Dallas (Texas). Su primer diseñó consistió en un circuito integrado sobre un trozo de germanio del grosor de una pulgada. Pronto abordó la integración de los distintos componentes (resistencias, condensadores y transistores) de un circuito sobre una oblea de material miniaturizado. Para ello utilizó pinzas mientras miraba a través de un microscopio. Este prototipo medía unos 13 mm de largo y era más delgado que un palillo dental. Kilby mostró este primer circuito integrado el 12 de septiembre de 1958. Una semana más tarde construyó un dispositivo que incorporaba dos transistores. Y el 6 de febrero de 1959 Kilby presentó a la Oficina de Patentes el diseño de circuitos electrónicos miniaturizados.
 
El 6 de marzo de 1959 Texas Instruments anunció en una conferencia de prensa en Nueva York el desarrollo de un circuito sólido semiconductor del tamaño de una cabeza de fósforo. Poco después los físicos Robert Noyce y Jean Hoerni de Fairchild Semiconductor ayudaron a hacer los circuitos electrónicos escalables en chips de silicio. En 1959 el ejército del Aire estadounidense cursó a Texas Instruments un pedido por millón y medio de dólares para desarrollar los dispositivos de Kilby. Un año más tarde Texas Instruments anunciaba circuitos sólidos para uso civil con un grado de miniaturización de cien a uno y en agosto de 1961 estaba vendiendo los primeros circuitos integrados a 100.-$ la unidad.
 
En otoño de ese año, gracias a una financiación federal de casi tres millones de dólares, Kilby y su ayudante Harvey Cragon construyeron para las fuerzas aéreas el primer ordenador electrónico a base de circuitos integrados. Estaba compuesto por 587 circuitos integrados y pesaba menos de 300 gramos. En 1963 Kilby dirigió el equipo de ingenieros que desarrollaron los sistemas de navegación y control del proyectil balístico intercontinental Minuteman II. Durante treinta años, 450 de estos misiles constituyeron la columna vertebral de la disuasión nuclear de los EEUU.
 
El 20 de octubre de 1965 Kilby y su equipo de ingenieros iniciaron el desarrollo de la primera calculadora de bolsillo y de la impresora térmica, que salieron al mercado en diciembre de 1967. Diez años más tarde el número de calculadoras de bolsillo superaba los 300 millones.
 
En 1969 Jack Kilby fue galardonado con la Medalla Nacional de Ciencias por el presidente Richard Nixon.
 
En 1970 Texas Instruments y Fairchild concedieron licencias para fabricar circuitos integrados a una docena de compañías y dos años después, ya eran 500 los fabricantes a nivel mundial que produjeron 600 millones de chips de Kilby. En este año Texas Instruments nombró Director a Kilby y poco después éste pidió una excedencia temporal para trabajar en los proyectos de su propio interés. Y uno de ellos fue cómo aplicar la tecnología del silicio a la generación de energía eléctrica partiendo de la luz solar.
 
De 1978 a 1984 colaboró con el Instituto de Electrónica del Estado Sólido en la Universidad de Texas en calidad de Profesor Distinguido de Ingeniería Eléctrica, participando en la investigación y desarrollo de los proyectos de los alumnos.
 
En 1974 Kilby tuvo el honor de ser la séptima persona en ser incorporada a la National Inventors Hall of Fame durante una ceremonia especial celebrada en Washington.
 
En 1980 Kilby se jubiló oficialmente de Texas Instruments, aunque mantuvo una relación significativa hasta el final de sus días.
 
El 10 de diciembre de 2000 Kilby recibió el Premio Nobel de Física por "el desarrollo del circuito integrado que sentó los cimientos de la moderna tecnología de la información". Compartió el Premio con el bielorru-so Zhores I. Alferov y el estadounidense de origen alemán Herbert Kroemer.
 
Fue fellow del Instituto de Ingenieros Elécricos y Electrónicos (IEEE), que le otorgó su Medalla de Honor, y de la Academia Nacional de Ingeniería (NAE). También recibió la medalla del Franklin Institute's Stuart Ballantine.
 
A lo largo de su carrera patentó más de sesenta inventos y recibió nueve doctorados honoris causa. Creó la Jack Kilby International Awards Foundation como reconocimiento a aquellos que mediante su trabajo innovador han impulsado las Ciencias y la Medicina.
 
El chip de Kilby fue esencial para los ordenadores personales, para las cámaras y los relojes digitales, para los teléfonos móviles, para las cápsulas espaciales y tantas otras aplicaciones de la moderna electrónica en general. A principios del siglo XXI se estimaba que la media de chips de Kilby en cada hogar superaba los 100.000 y un millón en la oficina.



  BIOGRAFIA DE LUC MONTAGNIER

Luc Montagnier

(Jean-Luc Montagnier; Chabris, Indre, 1932) Virólogo francés que recibió en 2008, junto con su antigua colaboradora del Instituto Pasteur Françoise Barré-Sinoussi, el premio Nobel de Medicina por haber descubierto el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) responsable del sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida), una enfermedad que se había cobrado 23 millones de vidas desde que fuera tipificada en 1981.


Luc Montagnier

Hijo único del contable Antoine Montagnier y de Marianne Rousselet, desde muy joven se interesó por la ciencia a través su padre, quien instaló un laboratorio en el sótano de la casa familiar. A la edad de catorce años, la pasión de Jean-Luc por el trabajo de laboratorio le llevó a realizar experimentos con nitroglicerina. Cursó el bachillerato en el colegio de Châtellerault, y estudió medicina y biología en las universidades de Poitiers y de París. Tras obtener la licenciatura (1955), fue profesor asistente de fisiología en la Facultad de Ciencias de París. Paralelamente continuó sus estudios y obtuvo el doctorado en medicina por La Sorbona en 1960.

Ese mismo año ingresó en el Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS, en sus siglas en francés) de París, y continuó su formación como médico investigador en Reino Unido estudiando los mecanismos de replicación de los virus en el ácido ribonucleico (ARN). Durante ese período desarrolló sus investigaciones en el Medical Research Council de Carshalton, Londres (1960-1963), y en el Instituto de Virología de Glasgow, Escocia (1963-1964).

A su vuelta a Francia (1965) fue designado director de laboratorio en el Instituto del Radio de París (centro que, en honor a Marie Curie, pasó a denominarse Instituto Curie en 1970) y comenzó a estudiar los retrovirus, especialmente el del sarcoma de Rous. En 1971 recibió el premio Rosen de oncología en reconocimiento por su trabajo en la batalla contra el cáncer, y al año siguiente fue nombrado director de la recién creada Unidad de Oncología Viral del Instituto Pasteur. Desde 1974 compaginó este puesto con el de director de investigación en el CNRS.

El descubrimiento del VIH

En la década de 1980, la aparición de una nueva enfermedad, el llamado síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida), empezaba a causar una gran alarma social, al desconocerse los mecanismos de transmisión y la terapia a seguir en caso de producirse una infección. En 1982, Montagnier creó un equipo en el Instituto Pasteur para investigar esta nueva entidad patológica. Este equipo, del que también formaban parte Françoise Barré-Sinoussi y Jean-Claude Chermann, logró en 1983 aislar y describir el virus de inmunodeficiencia humana (VIH).

El virus, que procedía de un ganglio de un paciente infectado con sida, fue bautizado en un primer momento como LAV (virus asociado a linfoadenopatía), y no sería hasta 1986 cuando finalmente se admitiría como primer VIH-1. El equipo de Montagnier publicó el hallazgo en el mes de mayo en la revista Science, proporcionando además una prueba de sangre que posibilitaba la detección de los anticuerpos del virus. En este artículo se señalaba que el paciente del que procedía la muestra no tenía aún los síntomas típicos de la enfermedad, pero los investigadores creían que el virus era el agente responsable del sida.

En 1984, sin embargo, en el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, el laboratorio dirigido por Robert Gallo anunció a su vez haber identificado la causa del sida, un retrovirus bautizado como HTVL-III. Este anuncio fue el principio de una larga controversia sobre la paternidad del descubrimiento: según Montagnier, Gallo no había hecho más que redescubrir el virus, puesto que la secuencia del LAV y la del HTVL-III eran idénticas.

La polémica entre los dos equipos también tenía que ver con las patentes derivadas de este hallazgo, y en particular con los futuros beneficios que iban a proporcionar las patentes de los análisis de sangre para detectar el VIH. Esta disputa no quedó zanjada hasta 1987, cuando el presidente estadounidense Ronald Reagan y el primer ministro francés Jacques Chirac mediaron para alcanzar un acuerdo entre el Instituto Pasteur y el Instituto Nacional de la Salud (NIH) de Estados Unidos sobre el reparto de beneficios.

En cuanto a la autoría del descubrimiento, por el momento la conclusión fue conceder a los dos máximos protagonistas de la controversia, Montagnier y Gallo, el mérito del hallazgo. En 1988 ambos científicos publicaron un artículo conjunto en Scientific American que parecía acabar con la polémica, pero en noviembre de ese año el diario Chicago Tribune descubrió que los trabajos de Gallo se basaban en muestras de sangre que le habían sido enviadas por Montagnier. El asunto estaba ya siendo investigado por la Oficina de Integridad Científica del Instituto Nacional de la Salud de Estados Unidos, que dictaminó que Gallo había realizado un fraude e incurrido en mala conducta. Nuevamente, en 1992 un informe del Departamento de Salud de Estados Unidos dio la razón al virólogo francés. El fallo final e inapelable llegó con la concesión del premio Nobel de Medicina en 2008: el galardón fue a parar al equipo francés, y a Gallo sólo se le dedicaba una discreta mención en el texto que detallaba el descubrimiento.

A partir del descubrimiento del VIH en 1983, Montagnier se dedicó por completo a la lucha contra el sida. En 1986, él y su equipo aislaron una segunda forma del virus del sida, el VIH-2, más frecuente en África. A partir de 1990 empezó a distanciarse de la estrategia de investigación dominante, afirmando que el VIH era incapaz por sí solo de producir la enfermedad, y que necesitaba obligatoriamente del concurso de cofactores.

En 1991 fue designado director del nuevo departamento Sida y Retrovirus del Instituto Pasteur, cargo que ocupó hasta su jubilación en 1997. Ese mismo año se trasladó a Estados Unidos, donde fue nombrado director del Centro de Biología Molecular y Celular en el Queens College de Nueva York. Allí compaginó hasta 2001 la docencia con sus investigaciones sobre los mecanismos por los cuales el VIH inducía el descenso de los linfocitos CD4, la regulación del virus en estado latente y el estudio de las encefalopatías originadas por este virus.

Desde 1993 preside la Fundación Mundial para la Investigación y Prevención del Sida (WFARP, en sus siglas en inglés), una organización no gubernamental que, bajo los auspicios de la Unesco, tiene como objetivo principal la creación de una red mundial de centros de investigación y de prevención del VIH/Sida para estimular la cooperación internacional y facilitar la transferencia del saber.

Conferenciante asiduo en todas las partes del mundo, Luc Montagnier es autor además de numerosos libros y publicaciones. Ha escrito Sobre virus y hombres: la carrera contra el sida (1994), libro en el cual relata sus investigaciones desde los inicios, la polémica con Robert Gallo y cómo la irrupción del sida marcó su trayectoria profesional. En Los combates de la vida. Mejor que curar, prevenir (2008) se interroga sobre los límites de la medicina y milita en favor de la prevención de las enfermedades crónicas.

Caballero de la Legión de Honor francesa (1984), fue distinguido con la Orden al Mérito Nacional en 1985. Ha recibido numerosos premios, entre ellos el Lasker (1986), el Gairdner (1987), el de la Fundación Científica y Tecnológica de Japón (1988), el internacional Rey Faisal de medicina (1993) y el Príncipe de Asturias de investigación científica y técnica (2000). Miembro de la Academia de Medicina y de la Academia de las Ciencias francesas, es igualmente doctor honoris causa por la Universidad de La Habana (Cuba). Montagnier está casado desde 1961 con Dorothea Ackermann, y tiene tres hijos: Jean-Luc, Anne Marie y Francine. Se dice que es un experto pianista con especial predilección por Mozart. Su vida es un ir y venir entre París (sede de la WFARP), Nueva York y los países de África más golpeados por el sida.


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